ANEXO 3
Mantenimiento de sistemas de agua sanitaria
caliente y agua fría de consumo humano
Se detallan los aspectos mínimos que debe de
recoger la revisión y la limpieza y desinfección de los sistemas de agua,
completando lo ya recogido en el art. 7 del presente Real Decreto.
A. Revisión
La revisión de una
instalación comprobará su correcto funcionamiento y su buen estado de
conservación y limpieza.
La revisión general del
funcionamiento de la instalación, incluyendo todos los elementos, se realizará
una vez al año, reparando o sustituyendo aquellos elementos defectuosos.
La revisión del estado general de conservación y limpieza de la
instalación se realizará trimestralmente
en los depósitos acumuladores y mensualmente en los puntos terminales de la red,
duchas y grifos. Cuando se detecte la presencia de suciedad,
incrustaciones o sedimentos se procederá a su limpieza.
Se abrirán los grifos y
duchas de habitaciones no ocupadas semanalmente, dejando correr el agua unos
minutos.
Se comprobará la temperatura del agua con la siguiente
periodicidad:
a) Mensualmente en el
depósito de agua fría de consumo humano y en
una muestra representativa de duchas y grifos (muestra rotatoria a lo largo del
año), no debiendo superar los
20 °C.
b) Diariamente en el
depósito de agua caliente, no
debiendo ser
inferior a 60 °C.
c) Mensualmente en una
muestra representativa de grifos (muestra
rotatoria), incluyendo los más cercanos y los más alejados de los acumuladores,
no debiendo ser inferior a 50 °C.
d) Anualmente
la temperatura deberá ser comprobada en todos los
grifos y duchas.
B. Limpieza y desinfección
Se tendrá en cuenta que
una desinfección no será efectiva si no va acompañada de una limpieza
exhaustiva.
La limpieza y desinfección
se realizará al menos una vez al año en la instalación completa, y además en
los siguientes supuestos: Cuando se ponga en marcha la instalación por primera
vez, tras una parada superior a un mes, tras una reparación o modificación
estructural, cuando una revisión general así lo aconseje y cuando así lo
determine la autoridad sanitaria.
El procedimiento a seguir
en el caso de la desinfección con cloro será el siguiente:
a) Clorar con 20-30 ppm de
cloro residual libre, a una temperatura no superior a 30 °C y un pH de 7-8,
haciendo llegar a los puntos terminales de la red 1-2 ppm, y mantener durante
dos horas.
b) Neutralizar la cantidad
de cloro residual libre y vaciar.
c) Limpiar a fondo las
paredes de los depósitos con un cepillo duro, realizar las reparaciones
necesarias y aclarar con agua limpia.
d) Volver a llenar con
agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para su funcionamiento habitual
(0,2-0,8 ppm de cloro residual libre).
Los elementos desmontables,
como grifos y duchas, se limpiarán a fondo con un cepillo duro y se sumergirán
en una solución que contenga 20 ppm de cloro residual libre, durante treinta
minutos, aclarando posteriormente con abundante agua fría. Los elementos
difíciles de desmontar o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado en
la misma solución durante el mismo tiempo.
El procedimiento a seguir
en el caso de la desinfección térmica será el siguiente:
1º Elevar la temperatura
del agua del depósito hasta 70 °C, dejando correr el agua para que en los
puntos terminales de la red se alcance una temperatura de 60 °C, y mantener
durante dos horas.
2º Vaciar el sistema,
limpiar a fondo las paredes de los depósitos, realizar las reparaciones
necesarias y aclarar con agua limpia.
3º Volver a llenar para su
funcionamiento habitual.
C. Limpieza y desinfección
en caso de brote de legionelosis
En caso de brote de
legionelosis se realizará una desinfección de choque de toda la red, incluyendo
el sistema de distribución de agua caliente sanitaria, siguiendo el siguiente
procedimiento, en el caso de una desinfección con cloro:
a) Clorar con 15 ppm de
cloro residual libre, manteniendo el agua por encima de 30 °C y a un pH de 7-8,
y mantener durante veinticuatro horas (alternativamente se podrán utilizar
cantidades de 20 ó 30 ppm de cloro residual libre, durante tres o dos horas,
respectivamente).
b) Neutralizar, vaciar,
limpiar a fondo los depósitos, reparar las partes dañadas y llenar con agua
limpia.
c) Volver a clorar con 4-5
ppm de cloro residual libre y mantener durante doce horas. Esta cloración
debería hacerse secuencialmente, es decir, distribuyendo el desinfectante de
manera ordenada desde el principio hasta el final de la red. Es preciso
confirmar la distribución del cloro en toda la red.
d) Neutralizar, vaciar y
volver a llenar con agua limpia.
La limpieza y desinfección
de todas las partes desmontables y difíciles de desmontar se realizará como se
indicó en el apartado B de este anexo.
Es necesario renovar todos
aquellos elementos de la red en los que se observe alguna anomalía, en especial
aquellos que estén afectados por la corrosión o la incrustación.
El procedimiento a seguir
en el caso de la desinfección térmica será el siguiente: elevación de la
temperatura del agua caliente a 70 °C o más en el acumulador, dejando correr el
agua por todos los grifos un mínimo de treinta minutos y comprobando su
temperatura, que no deberá ser inferior a 60 °C. Mantener durante doce horas.
Tras la aplicación de una
desinfección de choque, la instalación se mantendrá con un tratamiento
continuado que consistirá en: mantener 1-2 ppm de cloro residual libre de forma
constante en los puntos finales de la red, comprobando en los mismos el nivel
de cloro para el sistema de agua fría de consumo humano, y mantener la
temperatura entre 55 °C y 60 °C en todos los finales de red, comprobando en los
mismos la temperatura para el sistema de agua caliente sanitaria.
Todas estas actividades se
realizarán por personal suficientemente entrenado, con todas las medidas de
seguridad necesarias, avisando a los usuarios para evitar posibles accidentes.
Estas actividades quedarán
reflejadas en el Registro de mantenimiento.
Posteriormente se continuará con las medidas de mantenimiento
habituales.