ANEXO 4
Mantenimiento de torres de refrigeración y
dispositivos análogos
Se detallan a continuación los aspectos mínimos
que deben recoger la revisión y la limpieza y desinfección de este tipo de
instalaciones, completando lo ya recogido en el art. 7 del presente Real
Decreto.
A. Revisión
La revisión de todas las
partes de una instalación comprobará su correcto funcionamiento y su buen
estado de conservación y limpieza.
La revisión de todas las
partes de una instalación para comprobar su buen funcionamiento se realizará
con la siguiente periodicidad: anualmente el condensador y el separador de gotas, semestralmente
el relleno y mensualmente la bandeja. Se
revisará el estado de conservación y limpieza general, con el fin de detectar
la presencia de sedimentos, incrustaciones, productos de la corrosión, lodos y
cualquier otra circunstancia que altere o pueda alterar el buen funcionamiento
de la instalación.
Si se detecta algún
componente deteriorado, se procederá a su reparación o sustitución.
Se revisará también la
calidad físico-química y microbiológica del agua del sistema, determinando
mensualmente los siguientes parámetros: temperatura, pH, conductividad, sólidos
totales en disolución, turbidez, sólidos en suspensión, nivel de cloro o
biocida utilizado, productos de corrosión, así como contaminación
microbiológica. Se incluirán, si fueran necesarios, otros parámetros que se
consideren útiles en la determinación de la calidad del agua o de la
efectividad del programa de mantenimiento o de tratamiento del agua.
Cuando se detecten cambios
en la calidad físico-química o microbiológica del agua, se procederá a aplicar
las medidas correctivas necesarias para recuperar las condiciones del sistema.
B. Limpieza y desinfección
Se tendrá en cuenta que
una desinfección no será efectiva si no va acompañada de una limpieza
exhaustiva.
La limpieza y desinfección
del sistema completo se realizará, al menos, dos veces al año, preferiblemente
al comienzo de la primavera y el otoño, cuando las instalaciones sean de
funcionamiento no estacional y además en las siguientes circunstancias: cuando
se ponga en marcha la instalación por primera vez, tras una parada superior a un
mes, tras una reparación o modificación estructural, cuando una revisión
general así lo aconseje y cuando lo determine la autoridad sanitaria.
El procedimiento de
limpieza y desinfección general para equipos que pueden cesar en su actividad,
y en caso de utilizar cloro, será el siguiente:
a) Cloración del agua del
sistema, al menos 5 ppm de cloro residual libre y adicción de biodispersantes
capaces de actuar sobre la biocapa y anticorrosivos compatibles con el cloro y
el biodispersante, en cantidad adecuada, manteniendo un pH entre 7 y 8.
b) Recircular el sistema
durante tres horas, con los ventiladores desconectados y cuando sea posible las
aberturas cerradas para evitar la salida de aerosoles. Se medirá el nivel de
cloro residual libre al menos cada hora reponiendo la cantidad perdida.
c) Neutralizar el cloro,
vaciar el sistema y aclarar con agua a presión.
d) Realizar las
operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y reparar las averías
detectadas.
e) Limpiar a fondo las
superficies del equipo con detergentes y agua a presión y aclarar.
f) Introducir en el flujo
de agua la cantidad de cloro suficiente para alcanzar 15 ppm de cloro residual
libre, añadiendo anticorrosivos compatibles y en cantidad adecuada.
g) Recircular el sistema,
con los ventiladores desconectados durante dos horas, midiendo cada treinta
minutos los niveles de cloro residual libre y reponiendo la cantidad perdida.
h) Neutralizar el cloro
nuevamente, vaciar y aclarar.
i) Llenar de agua y añadir
el desinfectante de mantenimiento. Cuando este desinfectante sea cloro, se
mantendrán unos niveles de cloro residual libre de 2 ppm mediante un
dispositivo en continuo, añadiendo anticorrosivo, compatible con el cloro, en
cantidad adecuada.
Las piezas desmontables
serán limpiadas a fondo sumergidas en una solución que contenga 15 ppm de cloro
residual libre, durante veinte minutos, aclarando posteriormente con abundante
agua fría. Los elementos difíciles de desmontar o de difícil acceso se
pulverizarán con la misma solución durante el mismo tiempo. En caso de equipos,
que por sus dimensiones o diseño no admitan la pulverización, la limpieza y
desinfección se realizará mediante nebulización eléctrica, utilizando un
desinfectante adecuado para este fin (la nebulización eléctrica no se puede
realizar con cloro).
La limpieza y
desinfección, tanto del relleno como de la balsa y resto de componentes, de
torres de refrigeración industriales de «tiro inducido» y «flujo de aire
cruzado o en contracorriente», sin posibilidad de parada, se realizará al menos
dos veces al año, preferiblemente en primavera y otoño, según el siguiente
procedimiento:
a) Ajustar el pH entre 7 y
8, para mejorar la acción del ácido hipocloroso (HClO).
b) Añadir hipoclorito
sódico (Na ClO) en cantidad suficiente para mantener en el agua de la balsa una
concentración máxima residual de cloro libre residual de 5 ppm.
c) Añadir la cantidad
adecuada de biodispersante para que actúe sobre la biocapa y permita el ataque
del cloro en su interior, así como un inhibidor de la corrosión, específico
para cada sistema.
d) Recircular por espacio
de cuatro horas manteniendo los niveles de cloro residual libre. Se realizarán
determinaciones del mismo cada hora, para asegurar el contenido de cloro
residual previsto.
e) Una vez finalizada la
operación de limpieza, se renovará la totalidad del agua del circuito abriendo
la purga al máximo posible y manteniendo el nivel de la balsa.
f) Normalización de las
condiciones de operación, durante este período con el fin de eliminar la
biocapa que pudiera permanecer en los intercambiadores y zonas muertas o de
baja velocidad del circuito, se mantendrá una concentración de cloro residual
libre entre 1-2 ppm y la cantidad adecuada de biodispersante, durante
veinticuatro horas.
C. Limpieza y desinfección
en caso de brote de legionelosis
a) Clorar el agua del
sistema hasta conseguir al menos 20 ppm de cloro libre residual y añadir
biodispersantes y anticorrosivos compatibles, en cantidad adecuada, manteniendo
los ventiladores desconectados y, cuando sea posible, las aberturas cerradas
para evitar la salida de aerosoles.
b) Mantener este nivel de
cloro durante tres horas, comprobando este cada hora y reponiendo la cantidad
perdida, mientras está recirculando agua a través del sistema.
c) Neutralizar el cloro y
proceder a la recirculación del agua de igual forma que en el punto anterior.
d) Vaciar el sistema y
aclarar con agua a presión.
e) Realizar las
operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y reparar las averías
detectadas.
f) Limpiar a fondo las
superficies del sistema con detergentes y agua a presión, y aclarar.
g) Introducir en el flujo
de agua cantidad de cloro suficiente para alcanzar 20 ppm de cloro residual
libre, añadiendo anticorrosivos compatibles con el cloro, en cantidad adecuada.
Se mantendrá durante dos horas, comprobando el nivel de cloro residual libre
cada treinta minutos, reponiendo la cantidad perdida. Se recirculará el agua
por todo el sistema, manteniendo los ventiladores desconectados y las aberturas
tapadas.
h) Neutralizar el cloro y
recircular de igual forma que en el punto anterior.
i) Vaciar el sistema,
aclarar y añadir el desinfectante de mantenimiento. Cuando este desinfectante
sea cloro, mantener un nivel de cloro residual libre de 2 ppm mediante un
dispositivo en continuo, añadiendo el anticorrosivo, compatible, en cantidad
adecuada.
Las piezas desmontables
serán limpiadas a fondo y desinfectadas por inmersión en una solución de agua
que contenga 20 ppm de cloro residual libre, durante al menos veinte minutos. Las
piezas no desmontables o de difícil acceso se limpiarán y desinfectarán
pulverizándolas con la misma solución durante el mismo tiempo. En caso de
equipos, que por sus dimensiones o diseño no admitan la pulverización, la
limpieza y desinfección se realizará mediante nebulización eléctrica,
utilizando un desinfectante adecuado.
Todas estas actividades se
realizarán por personal suficientemente entrenado, con todas las medidas de
seguridad necesarias, avisando a los usuarios para evitar posibles accidentes.
Estas actividades quedarán
reflejadas en el Registro de mantenimiento.
Posteriormente se continuará con las medidas de mantenimiento
habituales.